martes, 23 de agosto de 2011

Definitivamente no es el año del gato

Las películas que más miedo me dan son aquellas en las que mis peores temores se hacen “realidad”. Por eso pude ver sin problemas El cuarto tipo, por ejemplo. Es que los extraterrestres no me generan miedo, más bien curiosidad (aunque los de esta cinta son bastante mal llevados). Las películas con espíritus del más allá sí me asustan. Por alguna razón (probablemente tengan que ver los 12 años de educación católica) el argumento de una película como El exorcista me parece totalmente creíble. Es linda la sensación de alivio cuando una prende la luz y comprueba que efectivamente no aparece la cara de Belcebú en el espejo del baño, ni la cama flota a dos metros del piso. Una cosa muy diferente es irte de viaje deseando que todo se desarrolle en armonía durante esos pocos días y enterarte a la mañana siguiente que tu gato se cayó de la terraza y quedó estaqueado en una reja durante varios minutos. Ahora está bien pero yo estoy como si todos los días me despertara con Linda Blair.

1 comentario:

pausa dijo...

Nunca pude ver El exorcista y creo que jamás podré. Muero de miedo.
Espero que se te pase la sensación Linda Blair y vuelvas a despertar sin sobresaltos.