martes, 21 de septiembre de 2010

Bancá, verano

¿Es muy mala onda pedir a los entusiastas del calor que bajen un cambio y guarden por un tiempo más sus musculosas y ojotas? ¿Acaso nadie recuerda que llegará un momento en que la brea de las calles se derrita producto del calor y la humedad tan porteña? Quedan excluidos de este pedido los extranjeros oriundos de países muy fríos cuya fascinación por las temperaturas templadas es entendible.

2 comentarios:

Alicia Seminara dijo...

No es descabellado lo que pedís. En verano, esos mismos se quejarán de que no aguantan el calor y pedirán por el frío.

Acá, cuando hacen 20 grados la gente enloquece y sale en chanclas y remera!

Y yo con saquito!

Lillí dijo...

Ojo con la ojota.