lunes, 30 de junio de 2008

Ficha de préstamo


Siempre me resultaron muy antipáticas las personas tacañas. Cuando era chica detestaba a la compañerita que no prestaba los marcadores porque "se gastaban". Y sí nena, se gastan. Es la idea. Y peor me caía aquella cobarde que se escudaba en la frase "mi mamá no me deja prestarlos". ¿Esa madre sabría que su chiquita era una pequeña amarreta? A mí me gusta prestar las cosas, ver mi ropa en otra persona, que mis libros sean leídos y marcados con lápiz por otros (ojo, con lápiz). Pero elijo muy bien a quiénes extiendo el préstamo. Después de muchos libros perdidos y remeras que fueron devueltas con quemaduras de cigarrillo o desteñidas con lavandina, me tomo la licencia de no ceder mis cosas a cualquiera. Para muchos, prestar libros es algo impensable o por lo menos difícil. Él tiene muchos libros, lindos libros, por todos lados, libros. Su cama está siempre rodeada de libros abiertos o apilados, a la espera de ser leídos y releídos. En el escritorio, en la mesa del living, en el piso, al lado de la ventana. Él adora sus libros y de vez en cuando suspira recordando alguno que le quedó en alguna casa, ahora ajena. O ese libro que prestó y nunca le devolvieron y ahora no recuerda a quién. Por eso me cuesta pedirle libros, es ponerlo en una situación complicada. A veces no me resisto y se los pido con los ojos. Y en seguida los guardo en la cartera y huyo antes de que se arrepienta. Por eso cuando este sábado, abrazada al tomo uno de las obras completas de Norah Lange, lo miré y me dijo que sí antes de terminar la pregunta, me sentí profundamente conmovida. Algunas prefieren flores, bombones o muñecos amorfos de peluche, yo me quedo con estas cosas.

4 comentarios:

game gambling online lottery dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
mercadito de barrio dijo...

hace muchos años le presté a mi amiga Sol un libro que a los meses me devolvió con una mancha horrible en la primer hoja. Me explicó riendo que había matado una mosca. El libro era " El señor de las moscas" de Golding.

Cande dijo...

jajaja, muy apropiado.

Margot dijo...

jajajjjajaaj!!! no fue una mancha, luli. fue una "obra de arte expresionista".