jueves, 7 de agosto de 2008

Role playing

Seis y cuarto de una tarde de martes. Tengo 45 minutos para trasladarme a la otra punta de la ciudad, donde algún desatinado tuvo la idea de ubicar la facultad de Filosofía y Letras. Después de 20 minutos de esperar el 67 bajo una impía lloviznita decidí tomarme un taxi hasta Plaza Italia. Antes de que pudiera indicarle hacia dónde iba, el señor me increpó de esta manera: ¿Vas para allí o para allá?, porque yo tendría que tomar Libertador o seguir por Alcorta; en el peor de los casos: Cabildo, para estar en Belgrano en 15 minutos. Entonces, si querías agarrar para el bajo, no me sirve, ¿entendés?... podríamos pegar la vuelta por Sarmiento y de ahí yo encaro Santa Fe…
Bastante irritada le pregunté: ¿A dónde lo llevo señor?

2 comentarios:

viquina dijo...

el último tachero con el que crucé palabras me aseguró que Federico Lacroze y S. Ortiz se juntaban, y se enojó porque no quería ir por donde yo le decía. cuando le dije que me quería bajar que no lo soportaba más me tildó de patotera...

Cande dijo...

uff, todo otro tema! Está el que no acepta ningún tipo de indicación y el que te pregunta por dónde ir. Este último es nuevo en el oficio o bien te está tanteando para pegarte una paseada bárbara.